Los derechos sindicales hoy

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Independiente desde hace poco, el sindicalismo búlgaro afronta la hostilidad de los nuevos empleadores emergentes a raíz de la privatización. Por ello el diálogo social tuvo que comenzar desde cero en algunos casos y, en el sector privado, continúa prohibido informalmente.

Hoy, la densidad sindical en el país está cerca del 20%, y 27% en el sector del transporte.

La ley no ofrece la protección adecuada contra las injerencias de los empleadores. Las huelgas son difíciles de convocar debido a un exceso de prerrequisitos jurídicos: se exige que la mayoría de todos los/as trabajadores/as una empresa voten a favor de la convocatoria de huelga. El funcionariado no tiene derecho a la negociación colectiva, ni a la huelga. El personal ferroviario sufre también excesivas limitaciones en su derecho a la huelga, ya que la ley obliga a respetar unos amplios servicios mínimos en los servicios ferroviarios.

Se han planteado quejas ante la inspección de trabajo de Bulgaria por la negativa a negociar de buena fe y por la discriminación contra dirigentes sindicales; y se han producido ataques a oficinas y propiedades de sindicatos.

Para saber más sobre los derechos sindicales en Bulgaria, pueden consultar el informe anual de la CSI.